Tu cultura puede afectar tu salud

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la cultura en la salud

La cultura de un país afecta la salud de sus residentes. Todavía queda mucho por investigar, pero hay estudios que demuestran que tu cultura sí puede ser perjudicial para la salud… o ¿cómo no? También puede ser beneficiosa para la salud. Las investigaciones son fascinantes; vamos a mirar algunos resultados.

Fuente: Culture and Psychology, David Matsumoto y Linda Juang

Japoneses en EEUU: ¿América es mala para la salud?

En Japón, las tasas de enfermedad coronaria son bajas, muy bajas.

En Estados Unidos, la tasa de esta enfermedad es alta.

Pero ¿qué ocurre cuando un japonés deja su país para vivir en los Estados Unidos? Es precisamente lo que los investigadores Marmot y Syme (1976) querían saber.

Primero tenían que buscar a los participantes; consiguieron apuntar a 3,809 japoneses residentes en EEUU. Después tenían que averiguar hasta qué punto cada uno seguía siendo “japonés en EEUU” o hasta qué punto uno se había integrado en la cultura de los Estados Unidos para vivir como un verdadero americano… Esto lo determinaron mediante un cuestionario.

¿Quién era más sano, el más japonés o el más americano?

Los “más japoneses”, tenían las tasas más bajas de enfermedad coronaria. Incluso sus resultados eran parecidos a los de Japón. Pero, en el otro extremo, los más americanizados sufrían la enfermedad entre tres y cinco veces más.

Individualismo vs Colectivismo

¿Y si comparáramos a las personas de una cultura individualista como EEUU con miembros de otras siete culturas más colectivistas? Otros investigadores lo han hecho (Triandis y asociados, 1988). Encontraron menos enfermedades del corazón en países más colectivistas.

Entonces, podríamos preguntar:

¿El individualismo es un riesgo para la salud?

La realidad parece ser que hay algunas enfermedades que afectan más a culturas individualistas y menos a colectivistas y ocurre exactamente lo mismo al revés. Es decir, hay enfermedades que lastran más a las sociedades colectivistas mientras que sus vecinos en países individualistas parecen “protegidos” hasta cierto punto. Quizás para hacer una comparación global, mejor mirar las tasas de longevidad y de acceso y calidad de los servicios de sanidad.

El estudio de Matsumoto y Fletcher (1996)

David Matsumoto es una de los grandes de la psicología intercultural; es autor de numerosos estudios y también de libros de texto universitarios.

En 1996, la pregunta de Matsumoto fue: ¿existe la posibilidad de identificar claramente el efecto de diferentes dimensiones culturales sobre la salud de las personas? Gracias a dos excelentes fuentes de información, pudieron llegar a estas conclusiones (entre otras):

Colectivistas: menos ataques de corazón, más accidentes cerebrales

Las personas que viven en sociedades colectivistas tienen menos incidencia de enfermedades cardiovasculares, pero más personas fallecen de infecciones, parásitos y accidentes cerebrales.

Según Matsumoto el problema de las infecciones y los parásitos podría tener que ver también con la geografía: las culturas colectivistas tienden a estar más cerca del ecuador. El clima de sus países podrían influir.

Los accidentes cerebrales, sin embargo, podrían tener una relación aún más estrecha con la cultura. Las culturas colectivistas suelen ser bastante jerárquicas, y para vivir dentro de una jerarquía hay que contener las emociones negativas. Hay estudios que demuestran que un vínculo entre la contención del enfado y de la ira con mayor incidencia de accidentes cerebrales.

En cuanto a enfermedades coronarias, las estrechas relaciones entre personas en las sociedades colectivistas podrían ser buenas y tener un efecto protector para el corazón.

Hay estudios que demuestran que la soledad tiene un efecto negativo sobre la salud:

“Un estudio reciente muestra que sentimientos de soledad están vinculados a una multitud de problemas de salud (Hawkley & Cacioppo, 2010). Las personas que describen épocas de soledad en sus vidas (como durante la infancia, la adolescencia y la mayoría de edad), envejecen más rápido en numerosos indicadores incluyendo índice de masa corporal, tensión arterial, niveles de colesterol y consumo máximo de oxígeno. Todos estos indicadores están relacionados con los riesgos para la salud cardiovascular. Entonces, es realmente cierto que la soledad debilita el corazón.”

David Matsumoto y Linda Juang, Culture and Psychology, 2013

Individualistas: menos accidentes cerebrales, más ataques de corazón

Las personas que viven en estas sociedades tienen mayores tasas de tumores malignos y de enfermedades coronarias. Pero, por otro lado sufren menos infecciones y enfermedades parasíticas (una vez más, quizás en parte debido al clima de sus países) y menos accidentes cerebrales.

Matsumoto ve una posible relación entre la cultura de los países individualistas y sus elevados riesgos de sufrir un ataque de corazón. Son sociedades donde priman las necesidades y los deseos de cada individuo, lo cual deja solo a muchas personas.

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