¿Qué es el choque cultural o fricción cultural?

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¿Qué es la fricción cultural?

El choque cultural o fricción cultural es el encuentro entre las diferencias de dos culturas distintas:

  • Para un inglés guardar fila es sagrado; se espanta cuando alguien salta la cola en España.
  • Un sueco sabe que las decisiones hay que tomarlas por consenso; le indigna que su jefe italiano no pide su opinión.
  • Un japonés dice sí por educación; su compañero alemán se desespera cuando se da cuenta de que ese “sí “era no.

En nuestro país, tenemos que lidiar con diferencias todos los días, pero son diferencias hasta cierto punto, conocidas, previsibles y comprensibles. Fuera de nuestro país o trabajando con personas de otras culturas dentro de nuestro país, las diferencias muchas veces son imprevisibles, inesperadas y a veces imposible de haber imaginado. Provocan confusión, indignación, ansiedad y mucho más.

El choque cultural se “descubrió” en los años 60

Se comenzó a estudiar este fenómeno en los años 60. Psicólogos que trabajaban con refugiados se dieron cuenta de un problema. A pesar de haber llegado a un lugar seguro, no era todo felicidad y alegría para estas personas. Y de allí, se fueron identificando diferentes fases de un “síndrome” que llamamos choque cultural. Inicialmente identificaron un proceso marcado por una etapa de “euforia”, seguido por una crisis de choque cultural, y luego diferentes niveles de adaptación o de no adaptación.

¿Pero qué es el choque cultural exactamente?

Tradicionalmente, la definición de choque cultural fue la crisis que sufrimos cuando dejamos nuestro país para vivir en “el extranjero”. Dejamos atrás nuestra cultura para entrar en otra. Y todo es diferente: las costumbres, las comidas, la comunicación, muchas de las ideas y hasta la forma de organizar la vida y el trabajo. Ante tantos cambios, experimentamos un shock. Es muy parecido al proceso de mudar una planta de maceta, que suele sufrir un shock al cambiar de una tierra a otra.

Pero, una vez más, no se trata solo de enfrentarse a un sinfín de cambios, sino a diferencias totalmente inesperadas.

El antropólogo Geert Hofstede describe la experiencia así: “el visitante en una cultural extranjera vuelve al estado mental de un bebé, donde tiene que volver a aprender lo más simple de las cosas. Esta experiencia lleva a sentimientos de angustia, impotencia y de hostilidad hacía el nuevo entorno.

Es un buen resumen de la experiencia del expatriado o viajero con el choque cultural. Pero…

Actualmente, el choque cultural te puede tocar en tu propio país

El choque cultural se identificó primero como un “síndrome” que afectó principalmente a viajeros y expatriados, pero hoy se ha ampliado el concepto de “culture shock”. Escuchamos hablar de choque cultural para describir cualquier fricción entre personas de distintas culturas, incluso dentro de nuestro país de origen:

  • Los miembros de nuestro equipo multicultural pueden generar todo tipo de “choques culturales”, por ejemplo.
  • Una pareja intercultural puede vivir en un estado continuo de choque cultural.
  • Una empresa en vías de internacionalización puede experimentar choques culturales con proveedores extranjeros.

Quizás más que “choque cultural” deberíamos hablar de “fricción cultural”. Porque en vez de pasar por diferentes etapas de adaptación para integrarnos (o no) en otra cultura, estamos gestionando roces puntuales. La gestión de esta clase de choque cultural es diferente a la experiencia de un expatriado que vive en una especie de olla de presión, rodeado de un sinfín de cambios, diferencias, sorpresas, molestias y enigmas para resolver.

¿Tiene un lado positivo el choque cultural?

En principio, el choque cultural genera un estado de crisis, de confusión, impotencia y malestar: irritación, ansiedad, enfado, tristeza, nostalgia (porque “todo sería mejor si estuviera en mi país”). Este estrés psicológico puede generar a su vez síntomas físicos: Insomnio, problemas de digestión, dolor de cabeza.

 El choque cultural aporta numerosos beneficios para los que superan sus retos. Ofrece la posibilidad de experimentar una auténtica metamorfosis, como el gusano que se trasforma en mariposa.

El efecto siempre será mayor para los expatriados de larga duración, porque cuanto más presión, mayor trasformación. Pero se puede disfrutar de algunos beneficios desde casa también.

Leer más… 5 Ventajas del Choque Cultural

El choque cultural es igual a fricción cultural

Las grandes multinacionales también reconocen los beneficios de lo que llaman fricción cultural, otra forma de hablar de choque cultural. Buscan a personas de diferentes culturas para enriquecer a sus equipos. Han visto que el choque cultural es una moneda con dos caras: por un lado hay conflictos; por otro lado, hay una riqueza de ideas, pensamientos, perspectivas. Son los ingredientes ideales para la innovación.

Leer más… Los equipos multiculturales tienen ventajas y desventajas ¿cuáles son?

En resumen, el choque cultural es un encuentro con la diferencia. Pero no es un encuentro normal y corriente con diferencias más o menos conocidas. Es un encuentro sorprendente con maneras de pensar, sentir y actuar que jamás habíamos imaginado. Este choque es un auténtico shock que nos puede desestabilizar dentro o fuera de nuestro país…

Pero vale la pena vivirlo porque aporta grandes beneficios en el ámbito personal y profesional.

 

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