Equipos Interculturales, Multiculturales y Diversos

¿Cuáles son las claves para trabajar en equipo con personas muy diferentes a nosotros? El factor cultural cuenta – y mucho. 

Es fácil elogiar la diversidad cultural entre sonrisas y abrazos. Tenemos buenas intenciones porque todos sabemos que es lo correcto, lo bueno, lo que debería funcionar.

Pero no siempre es fácil vivir y trabajar con personas que tienen valores, ideas, creencias, tradiciones y hábitos muy diferentes a los nuestros. Sobre todo a la hora de cooperar para lograr un meta, habrán choques culturales, pequeñas guerras internacionales dentro del equipo que necesitarán un acuerdo para poder cumplir el objetivo.

¿Cuáles son las claves para trabajar en un equipo multicultural?

Son muchas, pero se puede agrupar en tres categorías:

  • Cultura General – Es imprescindible cultivar una base de Inteligencia Cultural. Hay que comprender las diferencias culturales universales y sus raíces para saber qué papel juegan en la situación. Puede que esas diferencias sean el problema mismo o puede que tengan un impacto importante sobre el problema. No hay que reinventar la rueda; los antropólogos y los sociólogos nos han creado herramientas prácticas para analizar diferencias culturales y su impacto.
  • Cultura Personal – tu eres tus genes, tu personalidad, tu carácter, tu historia y tu cultura. Tu formación cultural comenzó en la cuna, continuó en el colegio y sigue en el trabajo. Esa cultura es como el agua en tu pecera o el aire que respiras. Tienes que estar consciente de ello para apreciar sus efectos sobre ti.
  • Cultura Particular – conocer la cultura particular de tu país destino o de las personas con las que vives o trabajas es también esencial.

Lo curioso es que ante la diversidad lo normal es centrarnos en la Cultura Particular de los demás, que nos están “obstaculizando el paso” y “dificultando el trabajo” o “haciendo imposible la comunicación”. Como ellos tienen la culpa (y nosotros sufrimos etnocentrismo), recurrimos muchas veces a estereotipos poco serios para justificar nuestra postura.

Ante este tipo de choque cultural, hay que:

  • Comenzar con un análisis de la Cultura General, utilizando herramientas bien probadas medir diferencias.
  • Seguir con un análisis de nuestra Cultura Personal para comprender nuestro papel en el problema.
  • Terminar con un análisis lo más objetivo posible de la Cultura Particular de los demás y su papel en la situación.

Trabajar en equipo en condiciones normales – es decir, con personas que comparten tu cultura – es como pasear por el monte. Puede que no sea fácil, pero si vas bien abrigado y conoces el camino, puedes terminar muy satisfecho con la experiencia.

Trabajar en un equipo multicultural es como escalar el Monte Everest. Hay que ser experto. Hay que conocer la montaña para superar sus retos y gestionar sus peligros; hay que conocer tus propios límites y hay que conocer los límites de cada miembro del equipo. Entonces puedes aprovechar las fortalezas de cada uno para llegar juntos a la cima.

¿Merece la pena tanto esfuerzo?

Desde la cima del Everest, te dirían que sí.