Inteligencia emocional para arrasar en el extranjero como expatriado o viajero

Author: No hay comentarios Share:
Inteligencia emocional para mejorar tu experiencia internacional en el extranjero como expatriado

Si vives en el extranjero ¿qué te puede aportar la inteligencia emocional? El concepto de “la inteligencia emocional” se ha puesto de moda, ¡merecidamente! La inteligencia emocional:

  • Ofrece herramientas prácticas para trabajar nuestra madurez, nuestro crecimiento personal, equilibrio, serenidad ( ante cualquier tormenta) y felicidad.
  • Nos enseña a comprender y gestionar nuestras emociones, pero también a  influir de manera positiva en las emociones de los demás.

Cuando nos enfrentamos a un choque cultural o a cualquier reto intercultural, trabajar la inteligencia emocional puede marcar la diferencia entre fracasar y triunfar.

Expatriados, trabajadores y estudiantes internacionales ¡prestad atención!

La inteligencia emocional ayuda en el proceso de adaptación e integración del expatriado, estudiante internacional o profesional global.

A nivel emocional, vivir en el extranjero es una experiencia tan emocionante como montarnos en una montaña rusa. Un día estamos en las nubes disfrutando de todo lo nuevo y al día siguiente estamos perplejos ante un reto incomprensible, y minutos más tarde nos  enfadaremos cuando nuestro vecino rompa nuestras sagradas normas de convivencia, que resultan ser diferentes en nuestro país de origen, pero que, curiosamente (y gracias a nuestro etnocentrismo) nos empeñamos en imponer en nuestro país de destino.

La gran ventaja de la inteligencia emocional:

Un estado emocional positivo y agradable aumenta tu creatividad. Es un hecho que los expertos en esta materia han demostrado una y otra vez en múltiples estudios.

  • Cuando estamos relajados, serenos, contentos o felices resolvemos problemas con más facilidad. Generamos más ideas, más soluciones, más alternativas. Nuestra vida fluye mejor porque estamos en un ciclo virtuoso.
  • Cuando estamos estresados, irritados, enfadados o infelices, nos cuesta encontrar soluciones para los problemas más cotidianos.Nuestra vida parece una carrera de obstáculos porque estamos en un ciclo vicioso. Y no es solo un fenómeno psicológico sino físico también, nuestro cuerpo produce sustancias que alimentan nuestro bloqueo mental.

Primer paso: Normalizar las emociones

El error número uno que cometemos en el rol de expatriado es asustarnos cuando nos encontramos mal o fatal, ante algún reto:

  • El shock y la confusión que sentimos ante diferentes formas de ver y vivir la vida u otras maneras de organizar el trabajo, por ejemplo.
  • La ansiedad que nos provoca la incertidumbre. ¿Hay luz al final del túnel? ¿Qué más puede ocurrir? ¿Habrá una solución para nuestro problema? ¿Estaremos de acuerdo? ¿Podremos aceptar esa solución o por lo menos convivir con ella?
  • La indignación que sentimos cuando alguien no cumple nuestras expectativas (etnocéntricas) porque su cultura le ha inculcado otra manera, totalmente válida para hacer algo.

Mucho dependerá del carácter de cada uno, pero son realmente pocas las personas que se adaptan a la diversidad sin ningún “efecto secundario” en forma de emociones. Y es una reacción totalmente normal que forma parte de un proceso, nuestro proceso de “metamorfosis cultural” hacia un estado más equilibrado. Sería un estado donde vivimos las diferencias con naturalidad, sin resistir, juzgar, o sin enfadarnos. Ocurre cuando comprendemos, apreciamos y hasta celebramos la diversidad dentro y fuera de nuestras fronteras.

Segundo paso: Identificar, medir y comprender tus emociones

Esta herramienta te ayudará a sacar a la luz tu estado emocional, sacándolo de la oscuridad de la inconsciencia. El “Mood Meter” (medidor de emociones) es una creación de la Universidad de Yale, Center for Emotional Intelligence, en EE.UU. Sirve para visualizar nuestro estado emocional, medirlo, cuantificarlo e identificar nuestro punto de partida. Nos ayudará a ver claramente hacia dónde queremos ir para fijar un destino. A continuación  tenemos un modelo simplificado de cómo funciona:

¿Cómo funciona el Mood meter?

En el lado izquierdo, en vertical medimos nuestro nivel de energía. Después, de izquierda a derecha, las emociones van desde las más desagradables hasta las más agradables. Los expatriados podemos localizarnos en los diferentes cuadros de emociones:

La inteligencia emocional es clave para mejorar tu experiencia en el extranjero y en la vida. El mood meter (medidora de emociones) ofrece una herramienta práctica para visualizar las emociones.

Cuadrante azul: ¡Me quiero rendir!

Estamos con los ánimos por los suelos en este recuadro. Es ese momento en el que  estamos agotados; queremos tirar la toalla y volver a la normalidad. Este es el cuadrante de la fatiga, la tristeza, el desánimo y la depresión. Son emociones que, en estado crónico, apagan nuestra creatividad y lastran nuestras relaciones con los demás.

Cuadrante rojo: ¡No puedo aguantar esto!

Estamos alterados y queremos una solución ¡ya! Mantener estas emociones  requiere tanta energía que la situación nos supera, nos devora. Este es el cuadrante de los conflictos, el enfado y la desesperación. Son emociones que bloquean nuestra creatividad, y que pueden dañar seriamente nuestras relaciones con los demás si no las sabemos gestionar.

Cuadrante verde: ¡Qué gustazo disfrutar de la serenidad!

¿A quién no le encantaría estar aquí? Cuando estamos en verde, estamos tranquilos, contentos, serenos. Este es el cuadrante del “chill”.

Cuadrante amarillo: ¡Estoy feliz!

Todos queremos estar aquí: inspirados, motivados y llenos de energía y optimismo.

Tercer paso: Gestionar tus emociones

Trabajar la inteligencia emocional puede cambiar tus esquemas y mejorar tu vida tanto dentro como fuera de tu país.

Si estás rompiendo barreras, saliendo de tu zona de confort y buceando en otras culturas, es útil aprender cómo mover tu ficha emocional desde el azul y el rojo hasta el  verde o el amarillo. Y si tienes claro que no vas a tirar la toalla y volver corriendo a casa o a refugiarte en un gueto con “gente como tú”, tienes dos opciones principales:

  • Puedes buscar la manera de cambiar algún factor externo,  como puede ser tu trabajo, tu jefe, tu pareja, tus amigos… puede que un cambio exterior sea necesario o aconsejable.
  • Pero lo más eficaz suele ser que cambies tú mismo, buscando lo que está dentro de tu alcance, tu forma de pensar, tu filosofía, tu punto de vista, tu interpretación de la situación. Y también puedes organizarte de otra manera, cambiar tus hábitos, aprender técnicas de relajación, empezar a correr o pasear… normalmente hay varias cosas que puedes hacer para cambiar un estado emocional negativo por otro más positivo.

Puedes estar sereno y feliz en (casi) cualquier circunstancia.

La clave para gestionar tus emociones es dedicarle el esfuerzo necesario a buscar una salida, una que no sea ni huir, ni refugiarte, ni escaparte a través de un ansiolítico o un whisky.

Es imprescindible buscar salidas reales que fomenten tu adaptación, tu integración o tu capacidad para apreciar y disfrutar de tu nuevo país, vida, trabajo, amigos e incluso quizás, familia internacional e intercultural.

La inteligencia emocional te ayuda a encontrar el equilibrio y sobre todo la serenidad en cualquier situación.

Aquí tienes más trucos para cambiar la manera de ver tu situación para así cambiar tu estado emocional negativo por otro más positivo y agradable:

Una clave para superar el choque cultural

Cómo quitarte las gafas de tu cultura y ver la vida de otra manera

Cómo adaptarte a otra cultura sin perder tu identidad

La inteligencia emocional es un paradigma que puede transformar tu experiencia en el extranjero. Nos propone un plan muy sencillo para conseguir el objetivo de la felicidad:

  • Identificar tu estado emocional cuando te encuentras mal
  • Elaborar un plan para cambiarlo por otro más agradable, sereno y productivo.

El plan es sencillo, sí, pero cumplirlo requiere gran dedicación, esfuerzo y persistencia. Ponte a trabajar en ello desde hoy mismo y verás como pronto entras en un ciclo positivo donde te sientes cada vez mejor y en el que tu vida internacional mejora considerablemente.

En próximas entradas veremos cómo influir en las emociones de los demás, sobre todo cuando estamos tratando con personas muy diferentes a nosotros. Os espero a todos en el siguiente artículo para aprender más sobre la inteligencia emocional e intercultural.

Previous Article

Los estadounidenses ¿Se creen superiores?

Next Article

Una clave para superar el choque cultural

Puede que también estés interesado en...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *